Reconocer las emociones

By 5 febrero, 2017Psicología

Todos hemos presenciado alguna escena en la que un niño llora porque le han quitado un juguete. Los padres se acercan a su hijo y le dicen: “No llores, no pasa nada”, “no te pongas así”, “es una tontería”. Con estas frases estamos transmitiendo al niño de forma indirecta que enfadarse no está bien, que enfadarse es malo y que no debe expresar lo que siente. Esto no es lo más correcto. Alternativamente, una muy buena forma de tranquilizarlo es aceptando y teniendo en cuenta su emoción. Por ejemplo, “estás enfadado” “es normal que te sientas así”. De esta manera el niño se siente entendido y simultáneamente aprende a reconocer sus emociones.

Conocimiento y reconocimiento emocional

Conocer cuáles son las emociones básicas es importante (alegría, miedo, tristeza, sorpresa, rabia, asco), pero reconocer qué emociones siente cada uno ante diferentes situaciones es aún más importante.

Otro aspecto fundamental es normalizar las emociones transmitiendo a los niños que todas las personas sienten rabia, tristeza, alegría, miedo, sorpresa, asco.  Es necesario reconocer y aceptar que existen estas emociones para poder manejarlas después de forma adecuada.

La expresión de las emociones proporciona bienestar y también ayuda a que los demás te conozcan mejor. Contarle a alguien de confianza lo qué te pasa y cómo te sientes, refuerza el vínculo con la otra persona.

Etapas del desarrollo emocional

  • 0 a 12 meses: Los bebés comienzan a diferenciar expresiones faciales de alegría, enfado y tristeza. A partir de los 7 meses mejora el reconocimiento de las expresiones de las emociones ajenas. Aparece la sonrisa social.
  • 1 a 3 años: Aparecen las emociones secundarias: vergüenza, culpa, orgullo… y la comprensión de las emociones que sienten los demás.
  • 3 a 6 años: Mejora la comprensión de las causas y consecuencias de las emociones. Son capaces de disimular parcialmente lo que sienten.
  • 7 a 12 años: Se dan cuenta de que las reacciones emocionales pueden ser diferentes ante el mismo acontecimiento. Comprensión de las emociones contradictorias de los demás.
  • Adolescencia: Percepción de las emociones contrarias (enfado y cariño). Mayor conciencia de sus estados afectivos y sus consecuencias. Inestabilidad emocional.

Podemos ayudar a nuestros hijos a conocerse emocionalmente

Estas son algunas ideas:

 

  • Pregunta a tu hijo cómo se siente ante una situación que ha vivido. Por ejemplo: ¿Cómo te has sentido hoy en el cole? y no sólo ¿Qué has hecho hoy en el cole?
  • Ayuda a tu hijo diciéndole lo que observas que puede estar sintiendo. Por ejemplo: Parece que estás enfadado.
  • Valida y normaliza las emociones que siente tu hijo. Por ejemplo: Es normal que estés enfadado si te han empujado, yo también me enfadaría si me empujaran. Y ayúdale a encontrar una alternativa a la rabieta. Por ejemplo¿Qué puedes hacer ahora?
  • Fomenta el vocabulario emocional hablando de las emociones. Por ejemplo viendo la televisión, leyendo un cuento o al volver del cine podemos preguntarle: ¿Cómo crees que se sintió el protagonista?
  • Cuéntales a tus hijos cómo te sientes o te has sentido a lo largo del día. De esta manera los niños también hablarán de sus emociones con normalidad.Por ejemplo: Hoy estoy enfadado porque en el trabajo mi compañero no respetó los turnos.